domingo, 3 de julio de 2011

pequeñas anécdotas sobre el bafici

Una mujer mayor de cabello colorado encuentra a una niña muy pequeña abandonada en las afueras de un circo. La escena es seguida por unos jovencitos que se encuentran sentados en la entrada de un caseron antiguo, revoleando una pelota hacia adentro del portón de entrada. “¿Cuándo va a terminar esta cagada?” se pregunta uno de los chicos, de remera deportiva, con cierto fastidio. Los chicos esperan el final de “La Pavellina”, una película italiana que es proyectada en el medio del pasaje Carlos Gardel, entre Anchorena y Jean Jaures, pleno abasto porteño, como parte de la edición numero trece del Festival de Cine Independiente BAFICI. Esperan los créditos con desinterés, jugándose bromas. El film fue muy celebrado por la critica en una edición pasada del festival e incluso fue reconocida por UNICEF al “promover los derechos de los niños” y contener unamirada poética y realista. Los niños del barrio esperan: quieren jugar al futbol y la calle esta repleta de gente viendo una película.

Esta es una de las escenas que pueden verse hasta el 17 de abril en el barrio del Abasto, justo enfrente de los cines del centro comercial que alguna vez supo ser el mercado del abasto, hoy la sede principal del prestigioso festival de cine independiente organizado por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, en donde se proyectan películas gratuitas al aire libre los fines de semana. La tarde de sábado otoñal recibe a cientos de personas llenando las sillas que la organización del festival dispuso para seguir las proyecciones. Muchas de ellas sentadas en las veredas, y en las escalinatas de las entradas de las casas del barrio.

“Vengo desde el 2009, saco las entradas anticipadas con el beneficio de ser estudiante, y veo varias por día”, cuenta una veinteañera de anteojos con marcos pronunciados, pañuelo en cuello y agenda en mano, con anotaciones de horarios y nombres de films, sentada en uno de los últimos lugares en el pasaje Gardel. “Le doy mucha importancia a las recomendaciones, un profesor me recomendó Argennot”, contaba la joven estudiante de IUNA, refiriendo a una película alemana que agotó casi todas sus funciones desde días antes de empezar el festival.

En el hall de la entrada principal hacia los cines del shopping se montó un centro de informes y sillones blancos en los costados para las esperas de los concurrentes maratónicos, con lapicera y guía en mano. Allí se puede retirar desde la programación del festival hasta publicaciones alusivas, como un periódico llamado “Sin aliento” que sigue las diferentes opciones del festival. “Mucha gente pregunta que puede ver, vienen varias personas que se nota que no son especialistas y tratamos de orientarlos”, comenta Analia, que atiende en el stand y le toca la parte de las consultas. “¿El Estudiante es buena? Porque tiene todas las entradas agotadas…”, consulta una señora mayor, buscando la película que vera esta tarde. “El Estudiante” y Norberto apenas tarde” (opera prima del actor Damian Hendler) coinciden en el stand que son de las más consultadas, que tienen funciones también en las otras sedes, como son la Alianza Francesa, los cines Cosmos Uba, Arteplex Belgrano y el teatro 25 de Mayo.

La mujer eligió quedarse viendo la proyección de “La Pavellina”. Dice que le hace acordar al viejo cine italiano que veía hace muchos años en los cines de la calle Lavalle. También dice que la niña protagonista es muy parecida a su nieta. La película termina, “pensé que era otra cosa, no me gustan los finales abiertos”, opina. Aplauso cerrado de la mayoría del público. Las palmas más ruidosas son la de los niños del caseron antiguo, que esperan la desconcentración de los espectadores para que la pelota comience a rodar.


“Siento que tengo un proceso de descubrimiento infinito, ¿me entendes?”. Alejandra habla mirando a los ojos, sonriendo y buscando la comprensión y complicidad del interlocutor. Se toca los rulos, se los peina y despeina, quizás buscando las palabras para explicar y hacer comprensible como una joven adolescente de la localidad de Saladillo que vino a Buenos Aires para ser doctora, vivir y trabajar en una sede del Opus Dei hoy sea manager de rock.

Nacida hace 28 años en Saladillo, ubicado a 180 kilómetros al suroeste de la Ciudad de Buenos Aires, vivió allí hasta su adolescencia, cuando egresa del secundario y decide irse a Buenos Aires para estudiar una de las carreras con mas prestigio en su lugar de nacimiento: medicina. “El medico en saladillo tenia mucho peso, el prestigio del pueblo, además con otra carrera pensaba que no iba a tener contacto con la gente, y para mi eso es fundamental”, cuenta. Su acercamiento con la religión y el Opus Dei vino con la familia: “El Opus fue una de las posibilidades para venir del interior, un sacerdote allegado a mi mamá me brindo la posibilidad de poder vivir en la capital en un hogar de ellos, mientras trabajaba ahí y me pagaba la estadía”. Alejandra estuvo el mismo lapso de tiempo viviendo en la residencia y estudiando Medicina: 4 años. La rigidez de esa vida la separaba de muchas actividades de una joven estudiante universitaria suelta en la ciudad, pero al mismo tiempo hoy agradece toda la contención y el ambiente familiar que respiraba. “Estudiaba todo el tiempo así que no me afectaba no salir, igual yo era muy critica, sentía la religión desde otro lado,¿por que no podía estar de short o bermudas?”. De manera gradual, mientras avanzaba con sus estudios en la Universidad de Buenos Aires y se mudaba con una amiga, la vida en el Opus Dei fue cayendo por su propio peso.

La joven manager se concentro esos años en avanzar a paso firme hacia el titulo que cualquier coterráneo de sus pagos respetaría. Desde que llegó de su pueblo a la ciudad con un esqueleto para poder estudiar hasta sus prácticas en las guardias de los hospitales públicos, su verborragia estuvo metida en el mundo medico, solo interrumpida por una crisis vital que golpeo su puerta. Cuenta que fue un proceso largo, que no fue fácil, que luchó contra las faltas de ganas y se obligó a seguir estudiando. “Lo último que hice relacionado a la medicina fue estar en un centro medico donde se trababa muy mal a la gente y veía a la salud como a un negocio, una mierda”, narra con enfado.

Paralelamente fue siguiendo su tendencia al cambio y se le presentaba un mundo a priori muy distinto a los anteriores: el rock. “Conocí por parte de una amiga a un bajista que tocaba en la banda Siberia, fue cuestión de tiempo que se fue dando onda y termine aceptando ser su manager, que fue la excusa para hacer lo que hice siempre: cambiar, elegir”. De esa experiencia, lleva encima desde cursos de producción hasta conocer personas vinculadas al espectáculo musical. “Me sentía libre, como con un nuevo mundo de sensaciones que se me presentaba, era conocer un montón de cosas, siempre con la premisa de comunicar algo”. Sus cambios de vidas le fueron dando nuevos grupos de pertenencia, pero siempre vuelve a Saladillo, único lugar en donde se siente un sapo de otro pozo. “Allí la vida es más finita, la gente se descubrió o no, y se quedó ahí, yo siento que todavía no tengo un objetivo, estoy en búsqueda y si me quedo en un solo lugar me termina asfixiando”. Sus múltiples vidas no se pierden y suman a su dinámica personalidad, escondida bajo un cuerpo frágil y vulnerable. ¿Acaso le temerá a algo? “El único miedo que tengo es que no me alcance el tiempo físico o vital para hacer cosas, ¿entendes?”. Clarísimo: a lo único que teme es a quedarse quieta.

viernes, 11 de diciembre de 2009

rodolfo

"Reproduzca esta información, hágala circular por los medios a su alcance: a mano, a máquina, a mimeógrafo. Mande copias a sus amigos: nueve de cada diez las estarán esperando. Millones quieren ser informados. El terror se basa en la incomunicación. Vuelva a sentir la satisfacción moral de un acto de libertad."

Rodolfo Walsh,
“Crónica del Terror”. Informe número 1, diciembre de 1976

jueves, 29 de octubre de 2009

vida




http://www.youtube.com/watch?v=YcRwqAtMGtM

Charly Garcia en una noche lluviosa de octubre tocando "No soy un extraño" en el estadio de Velez (año 1985)




http://www.youtube.com/watch?v=5PP4CaezV2s

Charly Garcia en una noche lluviosa de octubre tocando "No soy un extraño" en el estadio de Velez
(año 2009)

domingo, 11 de octubre de 2009

domingo, 20 de septiembre de 2009

El Cantante


Entrevista con Manuel Moretti de Estelares
x Leonardo Ojeda
para Taller de Expresión III, Uba sociales.

El barrio porteño del Abasto esta impregnado de simbologías estéticas de una Buenos Aires que pareciera ya no ser: tango, teatros independientes, calles empedradas, postales turísticas. La escena previa a la entrevista ocurre en un bar de este barrio y condensa todo: el mozo de un bar barrial sobre la calle Anchorena silbando la melodía de uno de los hits de Estelares que emana desde los parlantes de una vieja radio sintonizada en una FM de música pop.

La obra del entrevistado se ha nutrido de los imaginarios estéticos de este barrio: en sus canciones encontramos nostalgias tangueras, épica trágica y la construcción de la carencia como eje conductor. Con todo eso (y ante todo), desde hace quince años Los Estelares son un grupo al servicio de la canción de rock.

Moretti, el cantante bohemio nacido en Junín y formado en La Plata bajo las coordenadas de lo que se conoce como músico “de culto”, desde hace poco se codea con la popularidad y el reconocimiento de la crítica ante su reciente trabajo Una temporada en el amor. ¿Cómo convive el músico oscuro con las canciones que silba el panadero, su hija y su vecina al prender la radio?

Mientras la TV del anacrónico bar del Abasto muestra imágenes poco felices de la selección maradoniana, el cantante de Los Estelares se sienta frente al grabador y se mostrará reflexivo, enojado, gesticulador y, sobre todo, verborrágico a la hora de abordar esa cuestión y otras afines: el oficio del cantor popular, la industria del rock, el público y la incidencia del neoliberalismo cultural que desemboco en la herida abierta de Cromagnon.

Track 1. Música popular
“Somos tan frágiles / tan memorables”

Con el disco “Sistema Nervioso Central” empezaron a sonar en los oídos de la ama de casa y en los de su hija adolescente, siendo por muchos años un músico “de culto”, ¿Cómo te llevas con la popularidad que trae sonar en las radios?

Hacia finales de los ´90 me di cuenta que lo que más amaba en mi vida era ser un cantante popular. Vengo de escuchar cantantes populares, pero también pase por el rock nacional y el rock alternativo de los ´70. Hacer música popular es el ejercicio más difícil y también el más hermoso. Es algo que me gusta mucho, que me emociona, voy aprendiendo y viendo cada día para que lado quiero ir. No hay nada como la canción popular. Uno de los artistas íntegros que más quiero es Leonardo Favio, un poeta profundo de lo popular.

Alguna vez escribiste que “la esperanza es una invención moral, es la única defensa ante la verdad que es siniestra y fatal”, ¿Cómo convive esa densidad discursiva con el mote de “artista popular”, trae contradicciones?

No, no siento contradicción. Con lo popular no tengo ningún problema. Cuando quiero ir a lo oscuro voy a lo oscuro, y algunas de esas cosas oscuras pueden ser populares y otras no. Si tengo necesidad de pasarme todo un disco grabando canciones oscuras, lo voy a hacer. Si eso es menos popular no hay problema. Esa también es una faceta mía. Lo que no me interesa es lo alternativo “caprichoso”. Tengo que ver que hay pasta, que se este hablando de algo honesto. No me importa que rubro sea, pero que se esté hablando de algo. Esta cosa gloriosa llamada canción es comunicación, y no se puede comunicar deshonestamente.

Tu obra se ha caracterizado por cierta densidad melancólica pero luminosa, con la masividad, ¿La obra sufre modificaciones, tiene algún tipo de condicionalidad para lograr masividad?

No hay condicionalidad. La canción sigue siendo la misma. Lo que tenés es mejor sonido y mejores equipos. Es como usar un celuloide de mejor calidad en el cine: vas a ver mejor la película. Lo que puede pasar cuando vas creciendo a nivel mainstream es que vas metiéndote en otros lugares, entonces perdés algunas aristas para ganar otras. Te vas reconociendo como artista y vez que nuevos caminos querés recorrer. Uno no muestra nunca un trabajo del que no se hace cargo.

Tus primeros discos los definís como discos “muy hippies” ¿Cómo es el cambio de pasar de la autogestión a trabajar apoyado por una discográfica de importancia en el mercado?

No es por estar en una compañía grande: nosotros estamos más “profesionalizados”. Tenemos oficio. Hemos aprendido un montón con los años. Uno tiene que estar en el medio para tener la posibilidad de seguir grabando discos, explorando y mejorando. El mainstream no te chupa: te propone algunas cosas, en las que con inteligencia te seguís desarrollando. Todo esta atravesado por nuestra voluntad artística.

Track 2. El aguante: ritos, clonazepan y circo

“Ya somos campeones no hay lugar al que llegar / el cielo nos miente todo es distinto desde allí / el silencio mata lo peor es no sentir”

¿El mundo del rock es conservador?

No solo el mundo del rock: todos los mundos. Desmitifiquemos. Esto es libre en la medida que aprendamos a no tener temor a sentir. Siempre me llamó la atención cuando voy a la radio y me preguntan por una canción que me gusta, pero que me de vergüenza admitirlo: una canción que me gusta no me da vergüenza. O si me gusta como kitsch… lo kitsch para mi no existe. A mi me gusta Pity (de Intoxicados) desde el ´93. Hasta el ´98 cada vez que le decía a alguien que me gusta Pity tenía que dar explicaciones. Ahora como es un artista oficializado no le tenés que dar explicaciones a nadie.

A ustedes los han versionado desde la cumbia, un género popular denostado por el oyente habitual de rock, ¿Cómo ves al público?

Me agrada que me versionen, aunque hay versiones que no me gustan. No tengo prejuicios de clase, de clase intelectual. Estoy podrido de eso. Tenemos que ser más libres, es muy aburrido todo. Con los tiempos que corren todavía se piensa que a alguien le importe o no la elección sexual. Es algo que tiene que ver con los sistemas implementados.

El “¡puto bájate!” característico de cierta intolerancia rockera. ¿Alguna vez tuvieron problemas de ese tipo con el público? Recuerdo cierta molestia tuya teloneando a Oasis en River…

Las estigmatizaciones, si. Nunca nos pasó. Con Oasis ya sabía que me iba a enfrentar a un público adolescente, sin mucha información y bastante intolerante. No tenia que ver con Estelares, tenía que ver con cualquiera que toque ese día. Fueron solo gritos mientras tocábamos. Siéndote honesto, tampoco esta mal: si tienen ganas de gritar el nombre de su banda favorita, que griten. Después hay dinámicas de estructuras culturales que son más fuertes, como lo que ha sido el rock “ritualero” en Argentina.

El “aguante” que se apoderó del rock nacional en los ´90, ¿A qué le adjudicas eso?

Por una necesidad o una desesperación social, de que la gente se quedó sin nada por el neoliberalismo. Ahora hay como un regreso al rock más relacionado con la lírica, porque es como si ese neoliberalismo hubiese perdido lugar. El neoliberalismo no toma en cuenta nada: es guita, negocios privados. Si no tenés tu tarjeta dorada, o sos de los Redondos, de La Renga… o sos de Callejeros.

¿Cómo viste la absolución de Callejeros?

Espantosa. Es muy triste y cruel que a algunos padres no les quede otra cosa que la desesperación por la venganza. Una nota del periodista Eduardo Fabregat en Página12 expresaba muy bien esto. Pero, ¿quién soy yo para decirlo, si yo no perdí ningún hijo? Lo de Callejeros es muy sintomático de lo que somos: una sociedad ciega, sorda y cínica.

Al principio la opinión pública culpaba de manera abierta a Chaban, ¿Cómo ves su condena?

Estamos en una nación que la opinión pública esta tan ultra diseñada por los medios, que cualquier cosa que sale en ellos queda como un hecho real. Los medios dicen “Chaban, Chaban” y arman el circo romano, lo mandan a los leones. Como somos latinos y católicos, necesitamos un dios y un diablo. Todas las figuras están armadas, la cultura estructura las figuras. Se necesitaba un diablo para adjudicarle todas esas muertes.

Track 3. Música por amor: la oficialización y el oficio

“Le di mi vida a las canciones y no me arrepiento”

Hablas de que hay una vuelta al “rock más relacionado con la lírica”, al mismo tiempo que se oficializan exponentes de la canción rockera, ¿el rock es la nueva música oficial?

Tenemos viento a favor porque se fue un poco el neoliberalismo. Estoy convencido de que el advenimiento del menemato idiotizó la comunicación genuina. Yo escribía canciones en el ´95 cuando reinaba el rock barrial. Fui fuera de época en el menemato, no escribo canciones para el mundo neoliberal. Ahora ganan elecciones de nuevo, pero ya estoy oficializado. Cuando sos oficializado la cosa es diferente. En el PRO cuando ganaron pusieron “Un día perfecto”. O Pino Solanas poniendo “El corazón sobre todo” en Corrientes y Callao.

¿Qué hubiese pasado si el reconocimiento llegaba hace veinte años, cuando comenzabas en esto?

Era otra época. No entendía mucho. Me iban a tener que tomar como venía: un pibe de veintidós años, drogado y chiflado.

¿Y para qué hacía música ese pibe, drogado y chiflado?

Para salvarse, estaba muy loco. No sabía hacer música. Era muy catártico, no tenía otra manera de relacionarme con el mundo. Al principio el oficio me eligió a mí. Es psicoanalítico: la pulsión, redimir el mal, exorcizarlo. Hiperneurosis, drogas, estaba en cualquiera. Y sin embargo salían melodías diversas, metía acordes y salían canciones. Ahora que me siento a un piano y me emociono cuando vienen melodías. Menos mal que es de esta manera.

¿Cambio mucho con respecto a lo que es ahora?

Al principio era por necesidad, ahora es un oficio y un amor. Es música por amor. Le di mi vida a las canciones y no me arrepiento. Ahora me siento mas creativo, viene una melodía y es más fácil. Es el oficio. Cuando tenés talento es un mito el principio y el final. Lo que te salva es el ejercicio: hacer, hacer, y hacer.

lunes, 22 de junio de 2009

pelotudo

¿No les da un poco de verguenza ajena cuando el garca de Francisco De Narvaez, en sus actos de campaña, imita a su personaje de Showgarch?

jueves, 4 de junio de 2009

imagenes paganas



"En el espejo reflejos viajeros / Un apagón sentimental la ruta pasa / Vuelve el deseo y la ansiedad de este cuerpo,/ mi boca quiere pronunciar el silencio. / Remolino mezclan los besos y la ausencia / Imagenes paganas se desnudaran en sueños"

miércoles, 3 de junio de 2009

hay algunos hombres buenos

Yo: falta poco para el Luna Park?

Chofer: Acá nomas. La otra parada no, la prox. A que hora empieza?

Yo: Eh, ayer empezó un poco después de las 8:30.

C: Ahhh,ta bien. Cuanto salía la popular??

Yo: $80, un poco caro.

C: Si, había visto por Internet un poco.

(… silencio… segundos de silencio…)

C: a mi me encanta Calamaro, siempre lo voy a ver al Club Ciudad, todos los años. Ahora estaba viendo que toca a fin de año, ahí voy a ir, espero no laburar ese día.

Yo: tenes radio en el Bondi? Lo pasan en la mega, un par de temas.

C: si si, lo voy a escuchar. Bueno, bajate nomas aca, cruza la calle y del otro lado el luna.

Yo: ahhh, gracias eh.

C: disfruta del show

Yo: graciass, suerte.

Dialogo ocurrido en el colectivo 152 de ida al palacio de los deportes porteño, en vísperas del rock del rico luna park, el domingo 31 de mayo.

El chofer más buena onda del mundo. Ojala que pueda ir a fin de año al ciudad.

……………………

El tema de la noche: El día de la mujer mundial, con un final zeppeliano


hasta cuando?

Alguien tenia que venir y parodiar a los programas matinales de las AM y a sus lucidos oyentes. Por suerte, Dieguito ahora hace radio. Una genialidad más de Capusotto y van...

Sr montonero Cobos, Sr montonero Laguna, Sr montonero periodista Majul... renuncien! XD

martes, 2 de junio de 2009

kumbia


“Esta es la cumbia zombie / la cumbia de los muertos vivientes / La bailan en Chacarita / La baila toda la gente”, cantaba en ritmo tropical-punk una robusta chica con acento mexicano el viernes por la noche en el escenario de un teatro ubicado a diez minutos de Cabildo y Juramento, en el corazón de Villa Urquiza, plena Capital Federal. ¿Cumbia fuera de los reductos del conurbano? ¿En un teatro capitalino? ¿Grupo de chicas tropi-punk? ¿Cómo, cuándo, dónde?

El viernes pasado, a las nueve de la noche se presentaron en el Teatro 25 de Mayo las “Kumbia Queers” en el marco del “Ciclo Nuevo”, que hace cinco años le da espacio a bandas emergentes y alternativas. En un ámbito poco usual para esta propuesta, seis chicas provenientes del punk y de ritmos alternativos, hermanadas bajo el propósito de conjugar un estilo de cumbia y “tropi-punk” a sus canciones, tocaron cerca de dos horas a sala llena.

Desde temprano los jóvenes seguidores del grupo de chicas cumbieras y punks, más acostumbrados a horarios de trasnoche, se mezclaban en la vereda del escenario con los vecinos del barrio de Villa Urquiza, con niños y familias. “Acá se ve un cruce de la ciudad con el barrio, por lo general hay una tendencia de gente joven. No suele ser tan así, a menudo vienen muchas familias y gente grande los días domingos, lo de hoy no es muy frecuente, el cruce generacional” observó Alejandro Casavalle, el nuevo director artístico del teatro conocido como el Petit Colón de Buenos Aires en las primeras décadas del siglo pasado.

Veinte años tuvieron que pasar para que los ritmos tropicales vuelvan al teatro que en su época de menor brillo, la década del ´80, le abrió sus puertas a la bailanta. Luego de ser recuperada por los vecinos hace dos años, el teatro vive hoy una nueva etapa. ¿Y la cumbia? “Nos encanta que venga gente joven, que toque gente nueva, es un orgullo para el barrio, no importa que sea cumbia, rock, lo que sea”, contaba una vecina luego de esquivar a las chicas con chupines y remeras de punk, que esperaban expectantes el concierto.

A medida que transcurrió el show en la gran sala principal del Teatro 25 de Mayo, las cómodas butacas fueron abandonadas por un público totalmente dispuesto a bailar al ritmo de las Kumbia Queers. En los asientos, pasillos, en las plateas, en los alrededores del escenario, pocos se resistieron al ritmo del “tropi-punk” y el Petit Colón de Buenos Aires mutó a disco tropical bailable. La pomposidad y elegancia de un teatro que supo albergar a Gardel no parecía producir un desfasaje en la recepción de los ritmos tropicales, más habituales a ser bailados en boliches del conurbano que en ciclos municipales y aptos para todo público. Si de “mover la patita” se trataba, los vecinos del barrio, familias, niños y los jóvenes seguidores de la banda bailaron y oyeron como desfilaron canciones como “Cumbia dark”, “La chica del calendario” y “La Cumbia Zombie” en esta curiosa mezcla de géneros.

“Que bueno que vengan familias y bailen, de tocar a esta hora más familiar”, expresaba Ali Gua Gua, la voz cantante de las Kumbia, al notar la cantidad de niños que bailaban en sus asientos las letras juguetonas de esa música tropical y distorsionada. Ella, vecina del barrio de Urquiza y fanática de la cumbia villera de Pablo Lescano, no lo habrá visto ni en sus años en México. Y las cinco chicas restantes, la mayoría provenientes del punk, menos. Con una pantalla de fondo en la que desfilaban motivos gráficos cercanos a la cumbia experimental, la presentación concluyo con un teatro bailando y coreando los versos del hit “La isla con chicas”. Mezcla y provocación en una noche en Villa Urquiza.

“Estamos muy contentas porque pudieron venir vecinos del barrio, nunca tocamos tan temprano, no estamos acostumbradas a tocar en lugares como este donde se escuche tan bien, siempre tocamos en lugares mas onda boliches y muy tarde”, declaró muy contenta y agitada Patricia Arrese, guitarrista del grupo, mientras saludaba a familiares que nunca la habían podido ver tocar. ¿Una suerte de legitimación simbólica para el género “bastardo” de la música popular? Patricia no siente eso: lo suyo es mezclar y provocar. “Nosotras mezclamos, experimentamos, y estamos felices con esta mezcla de público en un lugar no tan céntrico, más barrial, además de que esta buenísimo tocar en un teatro con la historia que tiene este, de la lucha de los vecinos por recuperarlo”.

Al finalizar, en el hall del teatro una niña de doce años con un pin con la inscripción de “El aborto ilegal asesina mi libertad” pudo saludar a la amable frontman mexicana Ali Gua Gua. “Esta buenísimo el nuevo ciclo del teatro, fue una oportunidad bien grande para las bandas, que toquen con buen equipo, a un precio accesible para el público… como que se conjuga todo”, expresaba la cantante mientras recibía saludos del público que salía y prometía volver a verlas. “Para nosotras es importante poder tocar en todo tipo de lugares, no es lo mismo que en una fiesta, es como un escenario distinto y lo tratamos con mucho respeto”.

En el escenario donde tocó Gardel, y con los avatares de la historia que sufrió hasta llegar a la recuperación por parte de los vecinos, la cumbia volvió y fue reina. A mover la patita.

sábado, 6 de diciembre de 2008

politicamente incorrecto

Madonna tiene más prensa que...

asesinato de ingeniero!!

...

..

.

lunes, 27 de octubre de 2008

la malvada fiebre de primavera

He corrido tanto que en verdad
me quedé sin aire y sin estrellas
una fina lluvia vio llegar
la malvada fiebre de primavera
como sin aire voy
como sin aire pensando que ra-ta-ta-ta-ta-ta-ta

Una vieja amiga amortiguó
la inminente caída sobre la acera
vos me viste vestido de amor
cruzando los andes en nochebuena
y me abrazaste fiel
y entre cortada dijiste
quisiera vivir bajo el sol con vos

pero se han ido linda
se han terminado los dias de bien
es moneda corriente en mi vida
las horas vacías andan
rondando tu luz y mi fin

Dicen que no es facil ver
la luna caer sobre tu espalda
o acaso ver tu espalda correr
lejos de mi que como un extraño
como un extraño voy
como un extraño pensando
ojalá no me guardes rencor

Un boleto a ciudad felíz
que allí hay marquesinas y hay estrellas
una dulce briza nos traerá
la preciosa nieve de primavera


pero se han ido linda
se han terminado los dias de bien
es moneda corriente en mi vida
las horas vacías andan
rondando tu luz y mi fin.

"Moneda corriente", Estelares

jueves, 23 de octubre de 2008

intervención bibliografica

–Por favor, explíquele a mi madre para qué sirve su libro.

–Le podría decir que no sirve para nada, que no va a cambiar nada, pero creo que sirve para que aprenda filosofía, y el arma de la crítica. Después no creo que sirva para nada más. Un libro que no sirve para que en el mundo se deje de torturar, no sirve para nada.

JP Feinmann hablando de su nuevo libro, en el Critica "

domingo, 21 de septiembre de 2008

corazón delator

"Sin duda, debí de ponerme muy pálido, pero seguí hablando con creciente soltura y levantando mucho la voz. Empero, el sonido aumentaba... ¿y que podía hacer yo? Era un resonar apagado y presuroso..., un sonido como el que podría hacer un reloj envuelto en algodón. Yo jadeaba, tratando de recobrar el aliento, y, sin embargo, los policías no habían oído nada. Hablé con mayor rapidez, con vehemencia, pero el sonido crecía continuamente. Me puse en pie y discutí sobre insignificancias en voz muy alta y con violentas gesticulaciones; pero el sonido crecía continuamente. ¿Por qué no se iban? Anduve de un lado a otro, a grandes pasos, como si las observaciones de aquellos hombres me enfurecieran; pero el sonido crecía continuamente. ¡Oh, Dios! ¿Qué podía hacer yo? Lancé espumarajos de rabia... maldije... juré... Balanceando la silla sobre la cual me había sentado, raspé con ella las tablas del piso, pero el sonido sobrepujaba todos los otros y crecía sin cesar. ¡Más alto... más alto... más alto! Y entretanto los hombres seguían charlando plácidamente y sonriendo. ¿Era posible que no oyeran? ¡Santo Dios! ¡No, no! ¡Claro que oían y que sospechaban! ¡Sabían... y se estaban burlando de mi horror! ¡Sí, así lo pensé y así lo pienso hoy! ¡Pero cualquier cosa era preferible a aquella agonía! ¡Cualquier cosa sería más tolerable que aquel escarnio! ¡No podía soportar más tiempo sus sonrisas hipócritas! ¡Sentí que tenía que gritar o morir, y entonces... otra vez... escuchen... más fuerte... más fuerte... más fuerte... más fuerte!

-¡Basta ya de fingir, malvados! -aullé-. ¡Confieso que lo maté! ¡Levanten esos tablones! ¡Ahí... ahí!¡Donde está latiendo su horrible corazón!"

Fragmento El Corazón Delator, Edgar Allan Poe (traducido x J.Cortazar, una joyita)

viernes, 19 de septiembre de 2008

izquierda

En la rolling stone pispee una nota sobre lo q piensan los principales referentes mainstream del periodismo "joven" (aunque ninguno tenga menos de 30 años), progres y "con onda, vistes". Al final de la nota hay un test politico, q indica sobre q posición ideologica se encuentran ubicados los progres de la tv, radio y grafica. Curioseando x el internet (q es grande y con muchas pavadas... y otras q no!), me tope con la página donde se encuentra ese test. Lo realize, y me dio este resultado:



Estoy muy a la izquierda. Mucho (pero mucho) más que los tvr, los tenembaums, malnattis... incluso más q el pelado Marchetti, de la gloriosa Barcelona, q de por si ya se ubica mucho más a la izquierda libertaria q los otrora progres del espectaculo periodistico.

Dejo el link para los curiosos: La Brujula politica

Armas para el pueblo, armas para el pueblo yaaa.


sábado, 6 de septiembre de 2008

tiempo

Preámbulo a las instrucciones para dar cuerda al reloj

Piensa en esto: cuando te regalan un reloj te regalan un pequeño infierno florido, una cadena de rosas, un calabozo de aire. No te dan solamente el reloj, que los cumplas muy felices y esperamos que te dure porque es de buena marca, suizo con áncora de rubíes; no te regalan solamente ese menudo picapedrero que te atarás a la muñeca y pasearás contigo. Te regalan -no lo saben, lo terrible es que no lo saben-, te regalan un nuevo pedazo frágil y precario de ti mismo, algo que es tuyo pero no es tu cuerpo, que hay que atar a tu cuerpo con su correa como un bracito desesperado colgándose de tu muñeca. Te regalan la necesidad de darle cuerda todos los días, la obligación de darle cuerda para que siga siendo un reloj; te regalan la obsesión de atender a la hora exacta en las vitrinas de las joyerías, en el anuncio por la radio, en el servicio telefónico. Te regalan el miedo de perderlo, de que te lo roben, de que se te caiga al suelo y se rompa. Te regalan su marca, y la seguridad de que es una marca mejor que las otras, te regalan la tendencia de comparar tu reloj con los demás relojes. No te regalan un reloj, tú eres el regalado, a ti te ofrecen para el cumpleaños del reloj.

Instrucciones para dar cuerda al reloj

Allá al fondo está la muerte, pero no tenga miedo. Sujete el reloj con una mano, tome con dos dedos la llave de la cuerda, remóntela suavemente. Ahora se abre otro plazo, los árboles despliegan sus hojas, las barcas corren regatas, el tiempo como un abanico se va llenando de sí mismo y de él brotan el aire, las brisas de la tierra, la sombra de una mujer, el perfume del pan.
¿Qué más quiere, qué más quiere? Átelo pronto a su muñeca, déjelo latir en libertad, imítelo anhelante. El miedo herrumbra las áncoras, cada cosa que pudo alcanzarse y fue olvidada va corroyendo las venas del reloj, gangrenando la fría sangre de sus rubíes. Y allá en el fondo está la muerte si no corremos y llegamos antes y comprendemos que ya no importa.

Julio Cortazar



Me angustia el tiempo que se va.
la tristeza de ir haciendo recuerdos.
la amargura de lo efímero...
Por q tenes q quedarte en un recuerdo?

y tu un hombre solo...

vuela




Blackbird singing in the dead of night
Take these broken wings and learn to fly
All your life
You were only waiting for this moment to arise.

Blackbird singing in the dead of night
Take these sunken eyes and learn to see
All your life
You were only waiting for this moment to be free.

Blackbird fly Blackbird fly
Into the light of the dark black night.

Blackbird fly Blackbird fly
Into the light of the dark black night.

Blackbird singing in the dead of night
Take these broken wings and learn to fly
All your life
You were only waiting for this moment to arise
You were only waiting for this moment to arise
You were only waiting for this moment to arise.

"Blackbird", Beatles.



viernes, 5 de septiembre de 2008

desconfío (de la vida)

No se por qué,
imaginé,
que estábamos unidos,
y me sentí mejor,
pero aquí estoy,
tan solo en la vida,
que mejor me voy

Un viejo blues,
me hizo recordar,
momentos de mi vida,
y mi primer amor,
pero aquí estoy,
tan solo en la vida,
que mejor me voy.

"Desconfío", Pappo

y tu un hombre solo


Salva tu piel, la ciudad te llevó el verano.

Ponte color, que al morir los hombres son blancos

más blancos

que al volar sin volver,

sin volver, que al volar sin volver.

Tú tienes pies y tienes manos

pero no se ven.

Si tus pies hoy nacieron viento

déjalos correr

y si tus manos con las plantas,

déjalas crecer.

Vive de azul, porque azul

no tienes domingos

Ríete al fin, que llorar

trae tanto frío

Mas frío, que olvidar como ver,

como ver, que olvidar, como ver.

Una vez vi que no cantabas

y no se porqué

si tienes voz , tienes palabras

déjalas caer

cayéndose suena tu vida

aunque no lo creas.

Cuanta ciudad, cuanta sed

y tu un hombre solo.

Cuanta ciudad, cuanta sed

y tu un hombre solo.


"A estos hombres tristes", Almendra